Miguel, después de ver a Mariana y atenderla por primera vez, se quedó enamorado completamente, y sabía que la Ticitl lo sabía.
Oh Dioses, ¿por qué razón habéis enviado esta mujer blanca de tanta belleza para que yo la vea y me haga prisionero de ella? Mis sentimientos solo se dirigían hacia la naturaleza y hacia mis familiares, ahora eso ha cambiado. Deseo volver a atenderla para poder volver a estar ante ella. Me han advertido de mi futuro, si no esquivo el obstáculo que se me presentará, mi futuro no será bueno. Pero si este es mi obstáculo, me siento incapaz de esquivarlo, pienso luchar contra mi destino.
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